Podemos definir hidroplaneamiento literalmente como planear por el agua o deslizar sobre ella, este fenómeno se produce cuando se conduce sobre carreteras mojadas, el agua sobre ellas no puede ser avacuada por las ranuras de lo neumáticos del vehículo, lo que produce que mientras mas velocidad posea el automotor, menos será la tracción y contacto de sus neumáticos con la carretera, literalmente el vehículo irá sobre el agua, impidiendo al conductor el control completo del mismo.
La probabilidad de hidroplanear aumenta con la velocidad del vehículo y la profundidad del agua. El desgaste y la presión insuficiente de la llanta también aumentan el riesgo de hidroplanear. Los neumáticos más estrechos son menos vulnerables a este efecto, porque el peso del vehículo se distribuye sobre una superficie más pequeña de contacto, dando por resultado una mayor capacidad para que los neumáticos envíen el agua hacia los lados, permitiendo el contacto del neumático con el pavimento.
Sustituir el tamaño original de la rueda de un vehículo por otra de un diámetro más grande y un neumático de mas bajo perfil del mismo diámetro afectan algunas de las características de funcionamiento de los vehículos, así como también aumenta el riesgo de hidroplanear con los neumáticos más anchos.[1]
Las bicicletas, las motocicletas, y vehículos similares son menos propensos al hidroplaneamiento. Tomando en cuenta el ancho de sus neumáticos, estos formarán una especie de canoa que envirá el agua del pavimento de forma eficaz hacia los lados, no obstante debemos tener muy presente que estos vehículos no son invulnerables a este problema, con la agravante de que en caso de que se produzca la caída del motociclistas tendrá siempre implicaciones más graves par él en cuanto a lesiones.
Debemos recordar que:
A baja velocidad el neumático corta el agua en el punto de contacto con el pavimento y se mantiene en contacto absoluto con el mismo.
A más de 50Km/h de velocidad, la cuña de agua puede penetrar el punto de contacto del neumático con el asfalto, produciendo un hidroplenamiento parcial.
A una velocidad de más de 90km/h la cuña de agua puede aumentar y el neumático deja de tener contacto por completo con el pavimento, produciendo un hidroplaneamiento total.
Basta un poco de viento, un lomo en el pavimento o un leve movimiento del volante para q se ocasione un patinada incontrolable.



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